domingo, 30 de septiembre de 2012

Octubre .......

                                                                          

Septiembre cierra sus puertas con un balance negativo, problemas económicos, discusiones sobre nacionalismos y separatismos, independencia si independencia no, banqueros que siguen viviendo a todo tren gracias a sus intelectos para manipular y robar (eso sí con diploma y tesis doctoral en economía).. Manifestaciones en pleno centro de Madrid recordando el correteo delante de los grises (han pasado casi 30 años) pero nada ha cambiado……..

Con septiembre despedimos las becas para estudios, el bienestar social, la sanidad pública. Con septiembre le decimos adiós a las pagas de navidad, a nuestro ya maltrecho poder adquisitivo.
 Con septiembre se van muchas de nuestras ilusiones. Le damos la bienvenida a Octubre, el ya entra con miedo, sabiendo que no le va a ir mejor que a su predecesor……..

Con Octubre seguimos sobreviviendo a las mentiras, a los escarceos políticos a tantas palabras mal dichas que siguen haciendo mella en nuestro intelecto.

Y aquí estoy escribiendo para no gritar de rabia por tanto desatino, viendo como entre unos y otros nos llevan a un abismo cada vez más profundo.
Me guardo mis ideas, mis opiniones y mis razonamientos, no tengo ganas ni fuerzas para discutir.
Profunda tristeza es lo que siento cada vez que veo las noticias, cada vez que salgo a la calle y miro a mi alrededor.
Octubre abre sus puertas y yo entro tras el…………

2 comentarios:

Lobo Solitario dijo...

Entrar entramos todos, salir.... ¡Ya veremos cuantos salimos!
Totalmente de acuerdo contigo: Tenemos una casta dirigente tan incapaz, tan mediocre, tan rastrera, que nadie en su sano juicio les dejaría al frente ni de una escuela de párvulos...
La desgracia es que ni siquiera nos queda el consuelo de la queja: Nosotros les hemos puesto ahí.... ¡Muchas veces a costa de "matar al mensajero" que nos advertía: "Con estos volvemos a las andadas de siempre; sangre, sudor y muchas lágrimas"

Lobo Solitario dijo...

¡Y no me gusta señalar, eh!